Soy logopeda especializada en disfagia, terapia orofacial y miofuncional, comprometida con ofrecer una atención cercana, individualizada y basada en la evidencia científica.

Formación
  • Graduada en Logopedia por la Universidad Pontificia de Salamanca
  • Máster en Terapia Orofacial y Miofuncional
  • Máster Universitario en Trastornos de la Voz, del Lenguaje y de la Comunicación
  • Máster Universitario en Intervención Logopédica en Disfagia Orofaríngea
  • Disfagia con gusto. Clínica Áurea (Glaucia del Burgo, Jaime Paniagua, Dra. Magdalena Pérez y Virginia Moreno)
  • Abordaje transdisciplinar del paciente neurológico enfocado a logopedia. Centro MEB. Colegio de logopedas Madrid
  • Jornada Actualización en disfagia: de los centros hospitalarios a la cocina. CEADAC
  • Logopedia en las unidades de críticos. D. Javier Bueno Herrera. Colegio de logopedas de Madrid
  • Curso Ecografía Teórico-Práctico. Fonodil
  • Curso Ecografía para el logopeda. Parte teórica y práctica. Fonodil
  • Curso Rehabilitación de la disfagia en adultos. DSG
  • Manejo clínico del endoscopio en la práctica logopédica: aplicación en disfagias y trastornos vocales. CEN Academy
Experiencia Laboral

A lo largo de mi trayectoria he trabajado con población infantil y adulta en diferentes centros especializados, abordando principalmente alteraciones de la deglución, trastornos neurológicos y terapia miofuncional. Además, he formado parte del Grupo de Trabajo de Disfagia del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid, una experiencia que ha reforzado mi compromiso con la actualización científica y la mejora continua de la práctica clínica.

Como parte de mi práctica clínica, incorporo la ecografía aplicada a la logopedia como herramienta complementaria de valoración y seguimiento cuando está clínicamente indicada. Su utilización permite obtener información objetiva sobre determinadas estructuras y funciones orofaciales, favoreciendo una intervención más precisa y un seguimiento de la evolución del tratamiento.

Creo firmemente que una buena intervención comienza con una valoración rigurosa, continúa con un tratamiento personalizado y se construye desde la escucha, la empatía y la confianza. Por ello, cada plan terapéutico se adapta a las necesidades y objetivos de cada persona, acompañándola durante todo el proceso de recuperación.

Mi filosofía de trabajo es sencilla: evaluar con precisión, tratar con propósito y acompañar con cercanía para conseguir resultados funcionales que mejoren la calidad de vida.